Un invierno severo volvió a mostrar las debilidades del sistema energético argentino. Las bajas temperaturas provocaron restricciones generalizadas de gas a la industria y alcanzaron al GNC y al suministro de garrafas.
Por Patricio Giusto
Tecnoil, en este Informe Especial, se adentra en la coyuntura energética argentina. Así, fuertes restricciones en el suministro de gas natural, GNC y garrafas en gran parte del país fueron la consecuencia de la ola polar de julio. El frío dejó al descubierto la peor cara de la crisis energética, sistemáticamente negada por el gobierno cada vez que hay problemas de suministro. Quedó en evidencia que el sector gasífero padece problemas estructurales que requieren un inmediato replanteo por parte de las autoridades. En otro orden, siguiendo con el abordaje de la situación del sector eléctrico que presentamos en la edición anterior, Tecnoil entrevistó a Juan Carlos Cortiñas, consultor especializado en temas de energía e integración en Argentina y Paraguay. Las compras de electricidad a Brasil y la marcha de los proyectos binacionales fueron algunos de los temas conversados con el ex asesor de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados de la Nación. Por último, Tecnoil estuvo presente en el seminario con motivo del “Día Nacional de la Energía”, celebrado en la sede del Centro Argentino de Ingenieros (CAI). El evento contó con la participación de destacados especialistas. Fue promovido por el World Energy Council (WEC) y auspiciado por las empresas Gas Natural Argentina, Siemens e YPF.
Serios problemas para pasar el invierno
La Argentina volvió a exhibir un sistema energético que no está preparado para acompañar el crecimiento económico y satisfacer la demanda durante los picos de bajas y altas temperaturas. Las restricciones habían comenzado en junio, con los primeros cortes de gas natural a grandes y medianas empresas. A su vez, varias provincias habían alertado al gobierno nacional de la insuficiencia de los cupos de garrafas asignadas para este año. Con las bajísimas temperaturas registradas durante julio, la situación se desbordó y las restricciones se hicieron generalizadas.
Postal del invierno I: industrias sin gas
Pese a la negación del gobierno, empresas de todo el país sufrieron cortes de gas natural durante julio, incluso aquellas que tenían “contratos firmes”, por los que pagan un mayor precio para evitar que les interrumpan el suministro. Durante los días de muy bajas temperaturas el segmento residencial utiliza mayor cantidad de gas para calefaccionarse y ese excedente en la demanda lo siente automáticamente el sector industrial. Esta vez, los cortes inclusive llegaron hasta el suministro de gas natural comprimido (GNC). Uno de los segmentos productivos que más sufrió las restricciones gasíferas fue el Polo Petroquímico de Bahía Blanca. La paralización de la mayoría de las plantas, debido a la restricción en la entrega de gas, motivó un fuerte pedido de los empresarios de dicho conglomerado. A través de un comunicado, la Corporación del Comercio, la Industria y Servicios de Bahía Blanca reclamó “una responsable planificación y una adecuada inversión acorde al crecimiento productivo de nuestro país”. A su vez, en varias provincias y barrios de la Capital Federal se registraron interrupciones prolongadas de suministro eléctrico. Paralelamente a los cortes, algunas empresas recibieron las peculiares “sugerencias” de otorgar licencia al personal, adelantar paradas de mantenimiento o adoptar otro tipo de medidas de reducción de la producción con el objetivo de no sobrecargar la demanda eléctrica.
Postal del invierno II: carenciados sin garrafas
Otro problema que agudizó el frío fue la provisión de gas licuado de petróleo (GLP). Mediante el Programa Gas para Todos, el gobierno subsidia el precio de la totalidad de las garrafas de 10, 12 y 15 kg (butano) y mantiene liberado el precio de los cilindros de 45 kg (propano). Las firmas productoras y fraccionadoras de GLP tienen asignado un cupo anual para abastecer la demanda interna, asignado por la Secretaría de Energía de la Nación. Cabe destacar que nuestro país es altamente excedentario en materia de GLP, ya que casi la mitad de lo producido se exporta. En los primeros meses del año ya se observaba una fuerte “butanización” de la demanda, superando largamente la previsión establecida en los cupos. Sucede que, cuando los subsidios son indiscriminados, los consumidores actúan racionalmente y tienden a volcarse al producto más barato disponible: en este caso, las garrafas de 10 kg. Pero esto que a priori parece tan sencillo de comprender, para algunos no lo es: “Hay muchos casos en que, aprovechando la situación de que la garrafa está subsidiada, en un gesto de muy poca solidaridad, están comprando garrafas porque es más barato”, razonó ingenuamente el ministro Julio De Vido, apelando a la buena voluntad de los usuarios. Las bajas temperaturas exacerbaron aún más la demanda de garrafas, que superó entre un 20% y un 30% lo estimado por la Secretaría de Energía. La consecuencia fue la escasez del producto en casi todo el país, perjudicando sobre todo a los sectores más carenciados, quienes no pueden acceder a los tubos de 45 kg (cuestan casi 200 pesos y requieren una instalación domiciliaria especial), ni mucho menos al gas natural por red. En medio de la crítica escena, aparecieron los especuladores de siempre. La garrafa de 10 kg, que según el Programa debería costar 16 pesos en cualquier punto de venta del país, en algunos lugares llegó a venderse a más del triple de ese precio. ¿No funcionaría mejor el sistema si se subsidiase de forma directa al que realmente lo necesita y al resto de los consumidores se le exigiese lo que está en condiciones de pagar?
El Enargas seguirá intervenido
En medio de las restricciones gasíferas, el gobierno dio otra mala señal volviendo a prorrogar por 180 días la intervención en el Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas) y la designación de Antonio Pronsato al frente del organismo. La decisión emanada del Decreto 1.038/10 implica la octava prorroga a la intervención del ente desde mayo de 2007. La decisión constituye un nuevo incumplimiento de la Ley Marco 24.076 de la actividad del gas natural, que prevé la autarquía del organismo y la designación de un directorio según una selección de antecedentes y aptitudes.
Nueva reasignación presupuestaria de 1.500 millones de pesos para energía
A través de los “superpoderes” (facultades extraordinarias), el jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, redistribuyó partidas presupuestarias que pertenecían a un fondo provincial para asegurar un mayor caudal de energía eléctrica. Mediante la Decisión Administrativa 499/10 se cambió el destino de 1.500 millones de pesos, originalmente presupuestados por el Congreso Nacional para el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, y se los destinó a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y a la estatal Enarsa, dos empresas cuyos déficit siguen creciendo sin pausa y sin control. Cammesa recibirá 1.000 millones de pesos y Enarsa, 500 millones.
“Es objetivo del Gobierno Brasileño construir una gran obra de integración energética con Argentina”
El consultor Juan Carlos Cortiñas se explayó acerca del contexto local y regional en materia de energía eléctrica. Destacó la importancia de avanzar en proyectos regionales que profundicen los procesos de integración energética en el Cono Sur.
¿Qué novedades hay sobre la terminación de Yacyretá? El cronograma argentino de Yacyretá señala que la obra se debería terminar en diciembre de 2010, pero conociendo la situación y los problemas ambientales que existen del lado paraguayo, pareciera que no se podría subir la cota hasta pasado el primer semestre del año entrante. Cabe señalar que los problemas ambientales seguirán en el lado paraguayo porque no se han tomado las debidas precauciones y las adecuadas acciones de mitigación.
¿Y sobre los proyectos de Garabí-Panambí y Corpus? En cuanto al proyecto binacional de Garabí y Panambí (2.400 MW), es importante señalar que se está terminando el estudio de inventario; luego se seguirá con la factibilidad. Se están tomando todas las medidas ambientales para que los proyectos puedan ser viables, tomando en cuenta la legislación ambiental brasileña, que es mucho más exigente que la argentina o la paraguaya. Ebisa y Eletrobras están a cargo de los mismos y en los próximos meses deberá tomar cuerpo la forma institucional con la que podrán realizar las obras. Es objetivo del Gobierno brasileño construir una gran obra de integración energética con Argentina, como nuestro país lo ha hecho con Uruguay y Paraguay. Con respecto a Corpus (3.000 MW y 20.000 GWh), podrá comenzar a negociarse con Paraguay cuando esté terminándose Yacyretá. No obstante, debería comenzarse ya mismo con acciones de desarrollo ambiental para que los habitantes de ambas orillas aprecien este proyecto, que tendría una pequeña afectación poblacional (menos de 300 familias en ambas orillas). Será construido en forma totalmente opuesta a cómo se realizó Yacyretá: respetando y participando la población afectada, mitigando los problemas de medio ambiente y contribuyendo al desarrollo económico y social de la región. Sólo con acciones concretas desde el comienzo de la obra podrá sacarse del imaginario colectivo la negatividad que trajo la obra de Yacyretá en la población de la zona, a pesar de todas las obras subyacentes que se hicieron: viviendas, puentes, carreteras, etc.
¿Cómo evalúa las compras de electricidad a Brasil y Uruguay? Me parece interesante e importante que se utilice el sistema de intercambio compensado, que se firmó hace un tiempo con un suministro de entre 800 y 1.500 MW de electricidad en los distintos meses de alta demanda de los respectivos países. Es decir, en un momento se toma electricidad y en otro se devuelve, con lo cual no se usa la moneda para el intercambio. Por otro lado, para la energía que se compra o vende por el otro sistema sería importante solucionar los problemas institucionales como el diferimiento del IVA o sobrecostos de exportación que abultan los precios. De esa forma se podría ir avanzando en un mercado único regional y Argentina podría transformarse en un eje de tránsito de energía eléctrica en el Cono Sur, que motorice dicho mercado. Disminuyendo precios mayoristas y complementando los distintos mercados se optimizan los recursos y se mejora la seguridad de abastecimiento del conjunto. Por ejemplo, si los grandes aprovechamientos del Cono Sur, como Itaipú, Yacyretá, Garabí y Corpus se interconectaran en un futuro, los excedentes de agua no se perderían, sino que podrían utilizarse en su totalidad y disminuirían los precios de la electricidad.
¿Por qué es importante la integración energética regional y cómo debe realizarse? Hoy el mundo se está perfilando en una agrupación de seis o siete grandes bloques de países. No hay duda que como la energía fija las poblaciones y la ocupación territorial -como señalaba hace unos años el Prof. Pinguelli Rosa- también es uno de los vectores más importantes para la integración de los países sudamericanos y de la necesidad de fomentar el intercambio con nuestros vecinos. Sin embargo, los proyectos deben permitir que los beneficios económicos, sociales y de energía sean para ambas partes. Por eso es tan importante que nuestro país ocupe territorialmente la Patagonia, tal como lo está haciendo con el Amazonas el gobierno de Lula da Silva, mediante la construcción de dos represas sobre el río Madeira, similares a nuestro proyecto de Corpus. A su vez, el proyecto de Belo Monte sobre el río Xingú será la tercera represa en el mundo por su potencia de 11.500 MW, a un costo de construcción de más de 10.000 millones de dólares, más las obras de mitigación ambiental por unos 2.000 millones de dólares.
¿Qué puede destacar de lo que se ha hecho en Argentina? En nuestro país es importante señalar la expansión de las líneas de transmisión en 500 KV, por lo cual se han aumentado las líneas en más de un 50%, pasando de 9.100 km en el año 2003 a 14.000 km hacia 2011. Asimismo, está proyectado comenzar el Plan Federal II, que son líneas en 132 KV para los sistemas regionales de transporte priorizados por las provincias. Esto permitirá tener unido el país por un sistema de trasmisión confiable y la energía eléctrica podrá llegar hasta las fronteras y unirse a los otros países para concretar el mercado único de electricidad del Cono Sur.
¿Qué opina sobre las objeciones técnicas que ha habido a la realización de las represas Cóndor Cliff – La Barrancosa, en Santa Cruz? Los dos aprovechamientos sobre el río Santa Cruz, que darían unos 1.700 MW y equivaldrían a cerca del 10% de la energía usada actualmente en Argentina, son importantes no sólo para la generación de energía eléctrica, sino para el desarrollo de la Patagonia. Hay algunos cuestionamientos no sólo por el nivel de desarrollo que han tenido los proyectos antes de licitarlos, sino también por la posibilidad del impacto aguas arriba en los glaciares si operasen todo el año. Por otra parte, si tenemos excedente eléctrico en la central térmica a carbón que se está construyendo en Río Turbio, se podría transportar poca energía hacia el norte del país. En ese sentido, se podría haber asociado algún proyecto industrial electrointensivo para aprovechar la energía en el lugar. Caso contrario habrá que construir otra línea de transmisión de alta tensión para evacuar la energía eléctrica. Por lo tanto, es muy importante planificar el desarrollo y la incorporación de nuevos proyectos al sistema eléctrico, como lo hacen Brasil y otros países de la región.
Seminario por el “Día Nacional de la Energía” en el CAI
La apertura del seminario estuvo a cargo de Luis Di Benedetto, presidente del Centro Argentino de Ingenieros, y de Jorge Ferioli, presidente del Capítulo Argentino del WEC y del Comité de Programas de dicho organismo. En tanto, la moderación de los distintos paneles fue realizada por Silvio Resnich, consultor independiente del sector energético.
Gambarotta: Un futuro “abierto” por la crisis financiera mundial
El primer orador fue Héctor Gambarotta, quien hizo una evaluación de los escenarios futuros de la economía global. Comenzó destacando cuatro rasgos salientes de la economía mundial en las últimas dos décadas, que terminaron desencadenando la crisis financiera global de 2008/09: la existencia de un sistema monetario internacional, el predominio de la ideología del Consenso de Washington, un proceso de globalización muy particular comandado por los Estados Unidos y China –bloque al que llamó “Chimérica”-, y el impacto del desarrollo tecnológico. “Estos cuatro elementos jugaron un rol importante en el desarrollo de la euforia, entendida como punto más alto de la capitalización del mercado en relación al producto bruto, la cual terminó desatando la crisis financiera”, subrayó el economista. “El problema –agregó- es que hemos perdido el sistema y hoy los gobiernos están actuando como ambulancias para asistir a los mercados en desgracia, pero sin actuar sobre las razones de fondo”. El actual director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) comentó que las opiniones de los especialistas acerca del desarrollo futuro del proceso de crisis financiera mundial son “absolutamente abiertas y no se puede descartar ninguna”. Explicó que algunos suponen que habrá una “rápida recuperación”; otros pronostican una “larga convalecencia”; hay quienes sostienen que se producirá una “cura estructural”, mientras que también están los que hablan de que el mundo va hacia una “crisis terminal”. Para Gambarotta, lo que definirá el horizonte del proceso será cuánto más los gobiernos tendrán que seguir interviniendo, teniendo en cuenta la desconfianza que eso genera en los mercados y que las posibilidades de asistencia fiscal son limitadas.
Gerold: “Va a ser imposible eludir la dependencia del petróleo y el gas durante la próxima década”
A su turno, Daniel Gerold, destacado consultor del sector energético, expuso sus “Propuestas para el Futuro Energético de la Argentina”. En primer lugar, esbozó un detallado diagnóstico de la situación actual, remarcando que “se observa una fuerte recuperación y expansión de la economía argentina, lo cual conlleva fuertes exigencias para el sector energético”. Al respecto, hizo dos consideraciones importantes: “Históricamente, en los períodos de crisis las caídas de la demanda de energía suelen ser cortas y moderadas, mientras que durante los períodos de recuperación económica la demanda tiende a crecer fuertemente”. Destacó que ese “comportamiento inercial” de la demanda en nuestro país siempre ha dependido del petróleo y el gas. El director de G&G Energy Consultants fue categórico al sostener que “hay que cambiar esa dependencia de los hidrocarburos y avanzar hacia una diversificación de la matriz energética”. Pero el problema –explicó- es que al no ser posible ese cambio en el corto plazo y sin destinar muchísima inversión, “va a ser imposible para Argentina eludir la dependencia del petróleo y el gas durante la próxima década”. En ese sentido, si Argentina no invierte fuertemente en el sector de hidrocarburos, “en los próximos años se profundizarán las restricciones de oferta que ya existen y se generará un cuello de botella muy importante”, alertó. Para colmo, Gerold recordó que “Argentina siempre tuvo muchos problemas para adoptar su estructura económica a una situación importadora de energía”. Y estimó que este año la energía significará el 10% del total de las importaciones del país, lo cual “condicionará el desarrollo de algunos sectores de la economía. Este es el único país que conozco que en menos de seis años pasó de exportador neto a importador neto de gas natural”, agregó. Por otra parte, el especialista subrayó la “tendencia preocupante” en materia de reservas y de productividad de los yacimientos, “algo que debería ser motivo de extrema preocupación, no sólo para las autoridades, sino también para las empresas y los usuarios”. Esta declinación, “que anticipa una menor producción futura”, se debe a “un quiebre en las reglas de juego y a la ausencia de una política de exploración que sea relevante, que brinde al conjunto de los inversores del mercado una perspectiva perdurable, de estabilidad y de atractivo económico. No podemos negar que existe un problema estructural muy serio y hay que abocarse rápidamente a resolverlo, porque tarde o temprano va a estallar”, remarcó. Para cerrar su exposición, Gerold presentó una serie de líneas de acción que deberían seguirse para asegurar el desarrollo futuro del sector energético argentino:
• Fomentar el ahorro energético y continuar con las readecuaciones tarifarias.
• Confección de un programa de incentivos agresivo y consistente para la exploración petrolera en la próxima década.
• Elaboración de un plan que contemple fuertes inversiones en nuevas fuentes de aprovisionamiento energético para readecuar la matriz.
• Regularización del sistema normativo, estableciendo un marco estable de reglas de juego. • Reinstitucionalización del sector mediante la creación de un Ministerio de Energía fuerte, abierto a consultas técnicas con las empresas.
Ferioli: “El problema de la energía ya no es sólo de cantidad, sino también de calidad”
La última presentación del evento, referida al “Futuro de la Energía”, estuvo a cargo de Jorge Ferioli. El especialista comenzó planteando los cuatro desafíos que según el WEC deberá enfrentar la oferta energética para satisfacer la demanda en los próximos años. El primero de ellos es acerca de la disponibilidad sustentable y segura de las fuentes de energía. El segundo desafío es la accesibilidad de dichas fuentes por parte de los productores y los consumidores, tanto en términos físicos como económicos. El tercero es la aceptabilidad, donde entran a jugar el control de las emisiones de CO2 y la protección del medio ambiente. Planteó que la gran pregunta en ese sentido es “¿hasta cuándo tolera la sociedad y el ambiente un aumento de la oferta de combustibles fósiles?”. Finalmente, el cuarto gran desafío va a ser la sostenibilidad futura del abastecimiento de energía, teniendo en cuenta que estos factores entran permanentemente en conflicto. “Hasta hace quince años el mayor interrogante del sector energético era si la oferta iba a poder satisfacer la demanda, mientras que ahora se sumó la preocupación por los gases de efecto invernadero. Es decir, el problema de la energía ya no es sólo de cantidad, sino también de calidad”, explicó. Respecto a la oferta energética, Ferioli destacó que habrá que casi duplicarla en los próximos años, “teniendo en cuenta que en la actual zona de subconsumo se encuentran China e India, dos de las economías con mayor potencial de proyección”. Al mismo tiempo, se observa un “notable crecimiento de los combustibles fósiles no convencionales, como el tight gas y el shale gas, cuya explotación implica cuantiosas inversiones”. En materia medioambiental, comentó que “no hay ninguna energía que no tenga impacto sobre el medio ambiente, si bien hay algunas claramente más contaminantes que otras”. Por otra parte, remarcó que cambiar la matriz en pos de mayor sustentabilidad es una decisión que requiere mucho tiempo de anticipación y desarrollo: “A Estados Unidos le llevó 40 años sustituir el carbón por los líquidos”, ejemplificó. A la hora de las conclusiones, Ferioli enunció una serie de previsiones sobre las perspectivas del escenario energético global de cara a los próximos 30 años:
• “El cambio climático es un factor que afecta y va a seguir afectando en su totalidad a la matriz energética”.
• “La demanda de energía va a ser creciente, tanto por la futura incorporación de usuarios que hoy están en niveles de subconsumo, como por el crecimiento económico y poblacional global”.
• “Por el lado de la oferta, los Estados y las empresas van a tener que realizar ingentes inversiones para satisfacer esa demanda”.
•“La innovación en desarrollo tecnológico va a ser fundamental para facilitar el enorme esfuerzo que implica explotar las energías no convencionales. Pero dichas tecnologías deberán ser combinadas con políticas”.
•“La eficiencia y el ahorro son los principales recursos que tenemos a mano para afrontar el cambio climático y las restricciones energéticas”.